Resultado de imagen para ACEPTACION DE LA SOCIEDAD

¿Cómo te calificarías a ti mismo? ¿Te sientes a gusto contigo mismo? ¿Difícil y a la vez fácil de responder verdad? Es simple, nosotros nos catalogaremos como el ser humano con mas virtudes que defectos. ¿Has preguntado a los demás sobre ti? ¿Qué piensan? ¿Estas conforme con el resultado? Siempre o la mayoría de ocasiones nos gusta las palabras bonitas que nos puedan decir los demás, los elogios, sin embargo ¿Qué tan tolerante eres cuando te dicen lo contrario? La etiqueta que la sociedad nos coloca puede ser más por la fama que nosotros mismos nos creamos en un tiempo específico. Por ejemplo: el sujeto A es una persona  que no suele salir a fiestas, no ingiere alcohol, no suele estar en la calle hasta altas horas de la noche, suele ir a trabajar o estudiar y luego a casa, es catalogado como una persona “aburrida”, sin un sentido de la vida o experiencia de emociones y tampoco sigue la corriente. Por otro lado, el sujeto B es una persona que trabaja lunes a viernes pero sale con sus amistades hasta tarde, ingiere alcohol, es el alma de la fiesta, deja los estudios a medio estar para poder conocer más personas en discotecas o lugares festivos, es catalogado como persona sociable y aprobada por muchos grupos de la sociedad. Si, suena muy exagerado los ejemplos, sin embargo es con toda la intención para que ustedes coloquen un promedio donde estaría el sujeto C en cuál es sociable pero no es descuidado con sus labores, no ingiere alcohol pero puede reunirse con sus amistades hasta una hora prudente, balanceando el nivel de exigencia entre los estudios y el trabajo, ¿suena un poco más tranquilo o aún sigue siendo aburrido?

Resultado de imagen para ACEPTACION DE LA SOCIEDAD

Ese es mi punto, ¿hasta donde debe llegar una persona para que el grupo social lo acepte sin etiquetar? La respuesta es simple como obvia: ¿realmente te importa su opinión? ¿Son tan importante sus adjetivos hacia ti? Pues mídelo en escala del 1 al 10, mírate en el espejo, pregúntate quien eres, llénate de sinceridad y realiza la pregunta ¿Cuánto vales? Me recuerda cuando una mujer sufre de maltrato por parte de sus padres o de su pareja, donde ella espera la aprobación de cualquiera de ellos para poder sonreír y sentirse bien. ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Tus padres no aprueban tu manera de ser? No es por nada pero ¿es tan importante su palabra para tu felicidad?, ¿Tu pareja no te valora?, ¿Quién dijo que es la única persona en el mundo con el que tienes que estar? por eso vemos muchos casos de personas con DEPENDENCIA EMOCIONAL.

Reflexiona tu valor, si eres una persona culta que eres de estar encerrado estudiando y trabajando pues hazlo , mas no al extremo, debes comunicarte y salir al aire libre, hacer deporte, si eres una persona que le gusta salir los fines de semana hasta altas horas, pues hazlo, pero con menos frecuencia ya que el exceso de ello conlleva también a enfermedades físicas como mentales, la idea es evaluarte a ti mismo y mira cuanto valor tienes, recuerda que la vida es ahora y no sabemos si mañana despertaremos.

“lo mejor que puede pasarme en el día es que pueda abrir los ojos en la mañana, lo que pase después, es solo beneficio adicional”

Omar Hernandez